Para muchos armadores de veleros, la pregunta ya no es si usar Dyneema®, sino qué grado elegir. En las aplicaciones náuticas modernas, Dyneema SK78 y Dyneema SK99 dominan el debate, especialmente para drizas y otras maniobras corrientes críticas por carga.
A primera vista, Dyneema SK99 parece la mejora obvia: más resistente, más rígido y capaz de una mayor reducción de diámetro. Sin embargo, en la práctica, la elección entre SK78 y SK99 es más matizada. El comportamiento frente a la fluencia (creep), la selección de diámetro, la compatibilidad con el herraje y la estabilidad a largo plazo suelen importar más que las cifras de resistencia “de titular”.
Este artículo ofrece una comparación técnica de Dyneema SK78 y SK99, explica errores habituales de especificación y aporta una guía clara sobre cuándo Dyneema SK99 aporta beneficios reales — y cuándo no.
Un problema común de especificación: “Dyneema®” sin indicar el grado
Antes de comparar SK78 y SK99 directamente, es importante abordar cómo se suele especificar Dyneema®.
Cuando la descripción de una cuerda se refiere simplemente a “Dyneema®” sin indicar el grado de fibra, casi siempre indica Dyneema SK75. SK75 sigue estando ampliamente disponible y es rentable, pero tiene una resistencia a la fluencia (creep) significativamente peor que SK78 o SK99.
Para aplicaciones en las que la estabilidad dimensional a largo plazo importa —especialmente drizas que permanecen tensadas— la ausencia de un grado SK indicado debe tratarse como información relevante, y no como una omisión inocua. Si el rendimiento frente a la fluencia (creep) importa, el grado siempre debe especificarse de forma explícita.

La Figura 1 (comportamiento de la fluencia a lo largo del tiempo) ofrece una referencia visual clara de por qué esta distinción importa en la práctica (Fuente DSM Dyneema®).

Figura 2: Comparación de la fluencia (creep) entre Dyneema SK75 y SK78, a 25°C y con una carga estática media equivalente aproximadamente al 25% de la resistencia a la rotura. El gráfico muestra que Dyneema SK78 tiene una tasa de fluencia alrededor de 3 veces más lenta que SK75. (Fuente Gottifredi Maffioli
Diferencias de material de base: Dyneema SK78 vs Dyneema SK99
A nivel de fibra, las diferencias clave entre Dyneema SK78 y Dyneema SK99 pueden resumirse así:
- SK99 ofrece mayor resistencia a la tracción que SK78
- SK99 tiene un módulo más alto, lo que se traduce en menor estiramiento elástico
- SK99 permite diámetros más pequeños para una determinada carga de rotura
- SK99 proporciona una resistencia a la fluencia mejorada, pero no fluencia cero
SK78, por el contrario, está diseñado para equilibrar:
- Resistencia y resistencia a la fluencia
- Comportamiento predecible a largo plazo
- Mayor tolerancia al herraje real de un velero
Estas diferencias se entienden mejor de forma visual. La Figura 2 (comparación tensión–deformación) ilustra el mayor módulo de Dyneema SK99 y explica por qué se siente notablemente más rígido bajo carga.
Comportamiento de la fluencia (creep): lo que muestran los datos
La fluencia (creep) se cita a menudo como motivo para “mejorar” de Dyneema SK78 a Dyneema SK99, pero la mejora se malinterpreta con frecuencia.
Tanto SK78 como SK99 se desarrollaron para abordar las limitaciones de fluencia de Dyneema SK75. SK99 sí muestra una menor elongación a largo plazo bajo carga sostenida que SK78, pero la mejora es incremental más que transformadora.

Como se muestra en la Figura 3 (Cortesía de Gottifredi Maffioli), la fluencia (creep) se reduce a medida que mejora la tecnología de fibras, pero no se elimina. Bajo carga sostenida, tanto Dyneema SK78 como SK99 presentarán elongación permanente con el tiempo, especialmente a medida que aumenta el porcentaje de carga de trabajo.

Figura 4 (Cortesía de Gottifredi Maffioli) Comparación de la viscoelasticidad de Dyneema SK99 y SK78. Se cargaron muestras de igual diámetro al 50% de su resistencia a la rotura durante 1 h y se ensayaron de nuevo tras 1 h de reposo. DSK99 muestra una menor elongación viscoelástica.
Esta distinción importa porque el rendimiento frente a la fluencia está muy influido por cómo se especifica y se usa la cuerda, no solo por el grado de fibra.
Reducción de diámetro: ¿beneficio o trampa?
El principal atractivo de Dyneema SK99 en aplicaciones de vela es la posibilidad de reducir el diámetro.
Una driza de menor diámetro:
- Reduce el peso en el aparejo
- Corre con mayor eficiencia por poleas
- Puede mejorar el agarre de algunas mordazas de cuerda a altas cargas
Sin embargo, reducir el diámetro aumenta el porcentaje de carga de rotura que se soporta en servicio, lo que acelera la fluencia en todas las fibras UHMWPE.
Por este motivo, muchos aparejadores con experiencia especifican Dyneema SK99 en el mismo diámetro que Dyneema SK78, utilizando el margen adicional de resistencia para:
- Reducir el porcentaje de carga de trabajo
- Mejorar la estabilidad dimensional a largo plazo
- Ampliar la vida útil
Este enfoque aporta beneficios medibles. Simplemente reducir diámetro, no.
Cuerda Dyneema SK99
Porcentaje de carga de trabajo y estabilidad a largo plazo
El comportamiento de fluencia en fibras UHMWPE viene determinado principalmente por la carga sostenida expresada como porcentaje de la resistencia a la rotura, más que por el grado de fibra por sí solo. Esta distinción es fundamental para entender por qué algunas líneas Dyneema® se mantienen dimensionalmente estables durante muchos años, mientras que otras muestran una elongación notable a largo plazo.
Las guías de ingeniería para Dyneema® indican que, para aplicaciones no críticas, las cargas de trabajo en el rango de 11% a 20% de la carga de rotura publicada generalmente dan como resultado una fluencia muy baja y predecible. Dentro de este rango, la elongación a largo plazo puede contemplarse en el diseño y a menudo es despreciable en el uso práctico en navegación.
A medida que aumenta la carga sostenida, la fluencia se acelera rápidamente. Cuando las fibras UHMWPE están expuestas a cargas prolongadas que se acercan al 30% de la carga de rotura, la fluencia se vuelve significativa y puede acabar limitando la vida útil. En los sistemas de un velero, esta situación aparece con mayor frecuencia cuando se reducen los cabos de forma agresiva para minimizar el diámetro, incrementando sin querer la carga de trabajo que se soporta en servicio.
Con cargas de trabajo adecuadas, fibras como Dyneema SK78 muestran un comportamiento estable y predecible, adecuado para el uso a largo plazo en maniobra corriente. Fibras de mayor módulo como SK99 pueden mejorar la rigidez y reducir el diámetro, pero solo cuando la reducción de diámetro se plantea de forma conservadora. Usar Dyneema SK99 únicamente para bajar diámetro a menudo anula su ventaja frente a la fluencia.
La temperatura también influye en el comportamiento de la fluencia. Las temperaturas elevadas —incluido el calentamiento local por mordazas y poleas— aceleran la fluencia, mientras que las temperaturas más bajas la reducen. Esto refuerza la importancia de casar la elección de fibra, el diámetro, la construcción de la funda y el herraje de cubierta como un sistema completo.
En aplicaciones de vela, la estabilidad a largo plazo se consigue no persiguiendo la fibra de mayor módulo, sino controlando la carga sostenida, gestionando el calor y eligiendo diámetros realistas. Estos factores importan más que el grado de fibra por sí solo.
Manejo, fatiga e interacción con el herraje
El mayor módulo de SK99 lo hace más rígido y menos tolerante que SK78.
En los sistemas de un velero, esto puede traducirse en:
- Menor agarre en algunas mordazas de cuerda
- Mayor sensibilidad a radios de curvatura pequeños
- Mayor importancia de la construcción de la funda y la elección de materiales
Cuerdas Dyneema SK78
Cuándo tiene sentido Dyneema SK99
Dyneema SK99 es muy adecuado para aplicaciones de vela en las que:
- Las cargas son altas en relación con el diámetro disponible
- El peso en el aparejo es una prioridad
- El herraje de cubierta está optimizado para cabos de alto módulo
- La precisión en el trimado del aparejo es crítica
Algunos ejemplos típicos incluyen:
- Drizas de rendimiento en veleros orientados a la regata
- Backstays volantes de alta carga
- Aparejos de crucero-rendimiento optimizados
En estos casos, SK99 puede aportar beneficios significativos cuando se especifica de forma conservadora y se combina con fundas y herrajes adecuados.
Cuándo NO usar Dyneema SK99
SK99 suele ser una mala elección cuando:
- El objetivo principal es reducir costes
- El herraje es justo o no está diseñado para fibras rígidas
- Se reduce el diámetro de forma agresiva para buscar ahorro de peso
- La aplicación es muy dinámica, más que crítica por carga
Para muchos veleros de crucero, Dyneema SK78 ofrece un mejor equilibrio de:
- Comportamiento de fluencia predecible
- Comodidad de manejo
- Compatibilidad con el herraje
- Eficiencia de coste
En estas aplicaciones, SK99 puede aumentar la complejidad sin aportar ventajas relevantes en el mundo real.
Recomendación final para navegantes
Dyneema SK99 no es “mejor Dyneema®” en todos los casos. Es una fibra de mayor módulo y mayor resistencia que recompensa una especificación cuidadosa y penaliza los atajos.
Para la mayoría de veleros de crucero:
- Dyneema SK78 sigue siendo la opción más equilibrada para drizas y maniobra corriente
Para sistemas orientados al rendimiento:
- Dyneema SK99 puede aportar ventajas reales, siempre que la reducción de diámetro se plantee de manera conservadora
Y siempre que una especificación simplemente indique “Dyneema®” sin identificar un grado SK, debe asumirse que se está usando SK75, con todas las implicaciones de fluencia asociadas.
Las figuras a las que se hace referencia a lo largo de este artículo ilustran un tema consistente: el rendimiento a largo plazo no lo define únicamente la elección de fibra, sino cómo interactúan la resistencia, el diámetro y la carga sostenida en sistemas de vela reales.


Dyneema SK78 vs Dyneema SK99: una comparación técnica para cabos de vela