Un dogbone es una varilla estructural corta que puede fijarse al extremo de un cabo y utilizarse para establecer una conexión con otro cabo, un ojal o un herraje de cubierta. La parte central cónica y los extremos simétricos hacen que la pieza parezca un hueso, de ahí el nombre dogbone. Originalmente se fabricaba a partir de una espiga de madera y existe desde la época de los grandes veleros. Con los años, este dispositivo cayó en desuso, pero recientemente ha sido recuperado gracias a mejores materiales y a un renovado aprecio por su versatilidad. El dogbone es una forma muy práctica de fijar aparejos de contra, conectar bucles blandos utilizados para fijar motones al hardware de cubierta y muchas otras aplicaciones de jarcia. Los dogbones de Tylaska están disponibles en ocho tamaños diferentes, de T6 a T24, en aluminio o en acero inoxidable 17-4PH, según los requisitos de resistencia. La característica principal del dogbone de Tylaska es su exclusivo diseño patentado, de forma cónica con una textura estriada que agarra el cabo y evita el deslizamiento. El nuevo diseño de Tylaska incorpora tanto un cono como múltiples protuberancias superficiales que agarran el cabo sin cortar ni dañar las fibras de la cuerda.